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MENSAJES DESDE EL ALMA

PEQUEÑOS RELATOS REALES

Mensaje en el umbral de la muerte

Miro hacia la ventana abierta y me llega el olor de la hierba recién cortada, la brisa que mece las ramas de los árboles y un cielo azul que penetra en la habitación.

Me estoy despidiendo, ha llegado el momento de partir, en breve no podré moverme ni decir lo que quiero, mi cuerpo empieza a abandonarme silenciosamente. Noto su peso en la cama y mis ojos van cediendo suavemente, invitada al sueño.

A veces me preguntaba todo lo que querría decir cuando se acercase el momento de mi muerte, imaginaba que diría muchas cosas y a muchas personas, en cambio, ahora, una dulce sensación me envuelve, un amor infinito que me expande, no hacen falta palabras porque siento que no es lo que pueda decir sino qué puedo regalarte en estos momentos, a ti, a quienes ni siquiera conozco pero que ahora se antojan familiares y queridos.  Y no son mis palabras sino esta paz infinita, esta entrega y confianza la que regalo en silencio. Es como la brisa, que viaja tranquila y acaricia nuestro rostro y cuanto toca. Esa brisa es mi cariño por la vida y por este viaje que se me presenta dulce y hermoso, es el susurro de mi alma, alegre y hasta divertida. Es el beso de la ternura para animarte. Soy brisa y llegaré a tu pelo, alborotándolo, meciéndolo para que sientas la vida y te inspire una sonrisa, que te abra los pulmones y respires hondo el día. Brisa que te susurrará la belleza de cada instante, saborearlo y dejarlo morir como paso a una dimensión más profunda. Brisa que te hará parar para mirar las nubes y sonreír, que te impulsará hacia un abrazo o a decir te quiero, un te quiero a alguien desconocido/a que pasa, porque sea quien sea, tienes amor y te sobra. Brisa que revoluciona tu consciencia sin siquiera violentarla. Sólo quiero que respires y la sientas, cuando llegue la brisa allí estaré… ¿La sientes?

                                                                                                  Atravesando el umbral.  Pilar, mi brisa para ti